Del logaritmo Neperiano no voy a hablaros porque es una vulgaridad matemática sin sustancia ni complicación. Mucho más importante es el descubrimiento posterior que ha tenido repercusiones incalculables para la evolución de la humanidad: el Lugaritmo Leperiano. Los mundicientificos matemáticos alucinan con dos pelotas de ping pong cortadas por la mitad y una radio…
En el mundo de las ciencias científicas se conoce como lugaritmo leperiano a aquel lugar localizado en Lepe donde los lugaritmicos se reúnen para asignar a un show la ponencia a la que debe subir para poder explicar el argumento. De tal manera que el lugaritmo (con base L de Lepe) de un show N es el exponente x al que hay que elevar la base dada L, para que nos de dicho show N.
Resumiendo: El lugaritmo leperiano es lo mismo pero con una particularidad importante, que es que solo lo hacen en Lepe, donde han conseguido rizar el rizo y mediante su lugaritmo han conseguido la circulatura del cuadrado.
Los leperianos tienen otra modalidad de logaritmo, más original si cabe que el lugaritmo: el Ligaritmo.
El ligaritmo es complicado de explicar para las mentes sencillas que no se complican la vida. De una forma concisa y clara diríamos que el ligaritmo leperiano consiste en ligar el concepto de hábitat al de biocenosis. Comporta algunas características especialmente prácticas, con respecto a las otras dos definiciones:
Espacialmente único: un mismo espacio no puede corresponder a dos hábitats distintos en un mismo tiempo.
Ambientalmente uniforme: su definición explícita es multiespecífica, y por tanto es poco sensible a especies con ciclos de vida complejos.
Raleas estructuradoras: en el conjunto de raleas que conforman el componente biótico se definen como aquéllas a las cuales está supeditada la presencia de las demás.
Como os decía al principio de mi escrito, en el mundo de las ciencias científicas alucinan…
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