Molt important:
8 feb 2011
Me faig artista
Molt important:
en
21:24
6
comentarios
Etiquetas:
Arte,
vita nova
31 mar 2010
Marzo en las Ricas Horas del Duque de Berry

Dijimos ya que las láminas del calendario de “Las muy ricas horas del Duque de Berry”, ofrecen una representación idílica de la relación del hombre con la naturaleza. Pero aún así, en medio de la armonía que muestran -y que probablemente no era tal-, hay mucho realismo en ellas y están llenas de imágenes que aportan numerosa información sobre la vida cotidiana y las actividades y trabajos tanto de la nobleza como de los campesinos en los siglos XIV y XV.
El cuadro correspondiente al mes de marzo presenta una escena de elaboración serena y refinada inspirada en los trabajos de los campesinos que preparan los campos al inicio del nuevo año agrícola.
El gusto por la luz y los colores brillantes así como la perspectiva lineal conseguida por medio de la composición geométrica, que proyecta un espacio unitario y permite una inmediata captación del conjunto, distancia la obra de la rigidez medieval acercándola al emergente Renacimiento Quattrocentista o al gusto por los fondos paisajísticos que serán habituales en la pintura de los Primitivos Flamencos, cuyo peculiar estilo empezaba a desarrollarse a principio del siglo XV en el ducado de Borgoña, del que procedían el mecenas y los autores de la obra.
***
Por debajo del castillo la escena representa las labores cotidianas de los campesinos en el mes de marzo. La poda de las viñas, el pastoreo de los rebaños, el arado de los campos de labranza y la preparación del grano que ha de ser sembrado. Incluso estas imágenes que representan las tareas del campo están elaboradas con un gusto muy refinado y aunque reflejen la realidad del trabajo agrícola del mes, lo hacen con un trazo muy idealizado. Tanto los individuos representados, que no manifiestan la tensión del duro esfuerzo que realizan, como la minuciosa representación de los detalles confieren al conjunto ese aspecto plácido y un tanto lírico que caracteriza todo el Libro de Horas del Duque de Berry.
Como siempre, me alegraré si os ha gustado. Podéis ver más imágenes de este libro en
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Très_Riches_Heures_du_Duc_de_Berry Leer más...
en
17:40
2
comentarios
Etiquetas:
Arte,
Historia
12 feb 2010
Febrero en las Muy Ricas Horas del Duque de Berry
En el fondo de la imagen se ha pintado una atmósfera densa en la que un cielo pálido cubre una tierra pálida y nevada. La crudeza del tono y la gradación de color establecida entre el cielo y las colinas nevadas, ponen de manifiesto la habilidad técnica de los artistas acentuando el relieve, los distintos planos y los detalles y dando a lugar a una original perspectiva atmosférica muy poco frecuente en la época en que se pintó esta lámina.En la distancia una aldea duerme entre dos colinas bajo la nieve que se acumula en los tejados de las casas de piedra que rodean la iglesia de alto campanario: sin duda se trata de un pueblo próspero probablemente ubicado en los dominios del Duque de Berry, lo que pone de manifiesto la intención del mecenas por acentuar la imagen de buen gobierno sobre sus tierras y sus gentes. Un arriero se dirige con paso cansino hacia el pueblo llevando el burro cargado con las mercancías que tiene intención de vender en el mercado.
En el primer plano está representada con todo lujo de detalles y meticuloso cuidado, una granja de campesinos mucho más acomodados de lo habitual en la época en los campos de Francia:El silo, el palomar, las colmenas, el carro, los barriles, el aprisco bien lleno de ovejas y cabras, la casa y la misma perfección del recinto empalizado. Todo ello demuestra que la familia dispone de reservas alimenticias de muy buena calidad y una abundante reserva de proteínas para pasar el invierno.
Poco es el trabajo que se puede realizar en un mes tan frío; cerca de la granja un hombre joven tala los árboles y acumula haces de leña que necesitará quemar en la chimenea del hogar. Otro hombre, cubierto hasta la cabeza con su capa de lana basta y sin teñir, regresa a casa soplándose las manos, con paso vivo y aspecto de tener prisa por llegar y acomodarse ente el fuego.
Los aldeanos medievales desarrollaban pocas actividades en el interior de sus casas, apenas las usaban como dormitorio y cocina y en ellas, por poco que pudieran permitírselo, ardía un buen fuego en invierno.
En el hogar de nuestros campesinos de febrero luce una gran fogata y dos habitantes inmodestos, hombre y mujer ¿quizás los abuelos?, calientan ante él sus mal llamadas vergüenzas- mal llamadas digo, pues es claro que no están precisamente avergonzados de mostrarlas-. Se trata de una de esas imágenes pícaras tan encantadoras y frecuentes en la pintura y en los relieves tardo-medievales.
Todo en esta imagen invernal está lleno de detalles cotidianos que si se observan con atención aportan mucha información tanto sobre la vida invernal del campesinado francés acomodado como de la habilidad, maestría y perfección del arte de sus autores.
_____________________________
Como siempre, me alegraré si os ha gustado. Podéis ver más imágenes en
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Très_Riches_Heures_du_Duc_de_Berry Leer más...
en
9:01
5
comentarios
Etiquetas:
Arte
11 feb 2010
El Libro de Horas del Duque de Berry
Tengo insomnio mañanero y mientras dure me propongo realizar una reseña breve mensual sobre el calendario de la más suntuosa obra bibliográfica tardo-medieval.
Se trata de un encargo realizado por el acaudalado bibliófilo francés Jean de Berry (1340- 1416), hermano del rey Carlos V de Francia, a los hermanos Limbourg, que eran tres y se llamaban Paul, Herman y Jean, los cuales, entre 1413 y 1416 realizaron un trabajo de excepcional calidad y belleza en el libro de horas más fastuoso de todos los tiempos. La obra, con sus 130 miniaturas realzadas con oro y plata y más de 3000 letras iniciales doradas, es conocida como las Muy Ricas Horas del duque Jean de Berry. Tanto sus autores como el mismo duque de Berry que la encargó, murieron en 1416 probablemente a causa de de la peste, por lo que la obra quedó inconclusa.
Fue el francés Jean Colombe, otro excelente maestro de la miniatura, quien tomó y finalizó la obra en 1485 por encargo del duque Carlos I de Saboya, que por tal encargo quedó retratado, juntamente con su mujer, en el folio 75r, en la miniatura de Cristo doliente.
La parte más fascinante del libro es la que corresponde a los folios del calendario. La mayoría de ellos fueron realizados en su totalidad por los hermanos Limbourg, sin embargo algunos autores sostienen también la participación, hacia 1440, de Barthélemy Van Eyck, concretamente en las miniaturas del calendario de octubre y diciembre y quizás también en algunos detalles de las de marzo, junio y septiembre. En ellas hombre y paisaje aparecen compartiendo escenarios de una belleza sugerente y encantadora con una riqueza compositiva, minuciosidad de detalles y magnificencia cromática excepcional.En estas páginas se nos muestra una imagen muy idealizada, casi un mundo encantado, de los divertimentos de las clases aristocráticas, sus poderosos castillos, las ciudades góticas amuralladas de suntuosos palacios y nobles preciosamente vestidos viviendo el lujo propio de aristocracia francesa en contraste con los trabajos de los campesinos, su vida sencilla y bucólica y la vehemente belleza del paisaje rural. Un mundo de fantasía, sí, pero minucioso y concreto, que produce un efecto armónico, equilibrado y sereno entre el hombre, la naturaleza y los ambientes arquitectónicos más variados. Probablemente haya que buscar la razón de este mundo idealizado en el hecho de que se trata de una obra realizada durante la guerra de los 100 años contra los ingleses y estuvo pensada para gloriar la paz y las ventajas del buen gobierno.
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Très_Riches_Heures_du_Duc_de_Berry
(Empezaré por el mes de Febrero, que subiré dentro de un rato... o en mi próximo insomnio mañanero.) Leer más...
en
5:25
2
comentarios
Etiquetas:
Arte
27 dic 2009
Onagro, el asno salvaje
Vamos, que creo llegado el momento de que hablemos de gente seria: de los burros. Pero no burros cualquiera sino de los más salvajes y nobles de todos ellos, aquellos que fueron conocidos y admirados bajo el nombre de Onagros.
Ciertamente se reconoce en el Bestiario Medieval que los onagros son animales y no bestias feroces, pero, “movidos por un enorme coraje y exultantes a menudo de fuerza, arrancan las peñas de los montes. Se los describe en los desiertos de Persia, junto a prodigios increíbles, con cuerpos de buey y cuernos poderosos”.
No es exacto, sin embargo, que el Onagro se mantuviera del todo salvaje e indomesticado, pues sabemos que los sumerios, allá por el 2500 a. C., lo usaban ya en sus incursiones militares. También Heródoto, en fechas más recientes, menciona los carros de guerra del ejército persa de Jerjes tirados por onagros. Sin embargo, la idea del onagro indómito subyace en la leyenda caldea según la cual eran criaturas de su especie las que conducían el carro en el que el sol cada amanecer regresaba a la tierra. Y esto era así porque, siendo el único animal imposible de domesticar garantizaba que nadie con malas artes pudiera seducirlos y obstaculizar el viaje del carro solar.El Onagros de los griegos es el asinus africanus, más rápido, elegante y ligero que el asno doméstico. La tradición griega, que ridiculizó al asno común, asoció sin embargo al onagro con Apolo, un dios cuyo solo nombre es ya luminoso y simboliza la belleza. Cuenta Píndaro en su décima oda Pítica, que los hiperbóreos ofrecían al radiante Apolo magníficos sacrificios de asnos salvajes, y que el dios los aceptaba sabiendo cuán apreciados eran entre los humanos del lejano norte estos animales altivos y fogosos.
Plinio, en el capítulo 46 de su libro VIII, comenta que los machos salvajes mandaban en un rebaño de hembras y, fogosos como eran, temían a sus competidores en el amor. Por ello castraban a mordiscos a los potrillos machos nada más nacer. De este cruel comportamiento se hacen eco también el Physiologus antiguo, escrito en el siglo II d.C., y el Bestiario medieval. Así mismo sabemos de todas estas fuentes que es un animal que prefiere la noche al día -pues le gusta muchísimo dormir-, y el invierno al verano -pues las noches son más largas y puede dormir más horas-.
“Cuando el diablo advierte que decrecen sus gentes, como lo hacen las horas de que consta la noche después del equinoccio de primavera, que tenemos en verano, empieza entonces a gritar, a lamentarse con fuerza, como lo hace el asno que rebuzna y brama”. (Philippe de Thaun, autor en el siglo XI de uno de los bestiarios más atención por parte de historiadores del arte, literatos y filólogos ha recibido).
Está claro pues que el salvaje, libre e indómito onagro recibió consideración y respeto en las antiguas culturas, aprecio que se fue perdiendo en Grecia y Roma y llegando a ser considerado una bestia brutal y diabólica en la Edad Media. Poco a poco irá adquiriendo, prestadas o transferidas al asno doméstico, las cualidades negativas de torpeza, obstinación, pereza y rijosidad con la que ha llegado al imaginario actual, en la que si uno es un burro es simplemente burro: ¡faltaría más!
Nota sobre las imágenes:
la representación del onagro en la iconografía artística, es muy escasa, no es fácil encontrar imágenes de este animal. He puesto en este trabajo algunas extraídas de los bestiarios medievales y otras más que no tienen nada que ver con el onagro, sino con la romería de caballos, asnos y demás solípedos que nos regala El Bosco en su panel central del Jardín de las delicias.
Historia natural VII-IX. Plinio el Viejo. Biblioteca clásica Gredos
El asno inverosímil. Cristóbal Serra. Col. Biblioteca Parva de Cristóbal Serra; Ediciones Cort.
El asno ilustrado. Manuel Lozano Pérez Ramajo. Imprenta Nacional (Madrid)
Bestiario Medieval. Ignacio Malaxecheverría. Selección de lecturas medievales; Ediciones Siruela.
El Bestiario de Cristo, Vol.I; L. Charboneau-Lassay; col. Sophia Perennis; Ediciones Olañeta.
Me alegraré si os ha gustado. Leer más...
en
6:44
2
comentarios
Etiquetas:
Arte

















